El censo es una herramienta de información estadística que le
permite a los estados conocer y establecer con mínimos márgenes de error y
tolerancia, la realidad en la que se encuentran, para desarrollar planes programas
y proyectos que les permitan de acuerdo a una planificación y una proyección
mejorar la calidad y condiciones de vida
de los ciudadanos.
Los resultados preliminares presentados en febrero por el gobierno y
los datos oficiales presentados por el INE en el pasado mes de Julio, ha
generado posiciones a favor y en contra de dichos resultados y un
cuestionamiento al proceso mismo del censo y a las autoridades que estuvieron
como responsables, lo que nos lleva a la necesidad de poner sobre la mesa nuestra
humilde opinión.
Desde el punto de vista estrictamente político, no les favorece a
regiones, Departamentos y algunos municipios, porque consideran que serán
disminuidas sus representaciones políticas y que recibirán menos recursos
económicos; en consecuencia plantean que
el censo se anule, se lleve adelante una auditoria o que se realice un nuevo
censo, con el único argumento de la sospecha de que el censo fue manipulado por
el gobierno.
El gobierno para salir del paso, o para seguirle el juego a los de
la oposición, reconoce su tremendo error de haber presentado datos preliminares
de forma irresponsable, y acepta que se realicen las auditorias que quieran y
que coadyuvará para que esto sea posible.
Las posiciones políticas, solo se detienen en los temas de la
distribución de escaneos y de la distribución de coparticipación tributaria y
demás recursos económicos, y eso nos es el fondo de la magnitud de la
información que se tiene y del análisis que se debe hacer sobre esa radiografía
que tenemos hoy, independientemente de más o menos habitantes que tenga una u
otra región.
Analizando detenidamente dos o tres cuadros del censo, Uno: podemos analizar a las proyecciones que
se manejaban por los resultados del
censo del 2001. Dos: podemos analizar la migración campo ciudad y al extranjero
del 2001 al 2012. Y TRES: podemos analizar los crecimientos absolutos por
departamento entre el 1992-2001 y 2001-2012 que nos muestran la distribución de
los habitantes de Bolivia por departamento. Y así podemos analizar todos los
cuadros estadísticos desde 1950.
Encontraremos bases suficientes como para sentarnos a la mesa y
analizar mas fríamente que hacemos con los datos del CENSO 2012, despojándonos
de toda posición política partidista, debemos aprovechar esta información para
realizar políticas públicas de inversión, de mejor distribución de los recursos
económicos y de la mejor explotación de
nuestros recursos, planteándonos metas más razonables según las variables que
se tienen de los tres últimos censos.
Me parece estéril y una pérdida de tiempo los planteamientos
políticos y con esto no quiero defender al gobierno que debe asumir su
responsabilidad del proceso y que debe manejar de mejor manera el censo
Agropecuario, que también es una necesidad de estado.
Después de haber vivido los suficientes años y de ver de cerca los
comportamientos políticos de nuestro estado, desde la recuperación de la
democracia, creo que ya es hora que los políticos y los líderes sociales nos
tomemos un baño de responsabilidad y de compromiso patriótico y asumamos los
roles que la historia y las circunstancias sociopolíticas nos han delegado, y trabajar
por el engrandecimiento de nuestras regiones y nuestra patria. ¡VIVA Bolivia!
Carajo…. El Propio: Hernán
A. Guerrero A. C.I. 1844477