sábado, 1 de diciembre de 2012

ELECCIONES ENERO 2013 BERMEJO


ELECCIONES MUNICIPALES EN BERMEJO, 13 DE ENERO DE 2013
    Dado el escenario político que tenemos ante nuestras narices, cada vez deberíamos vender más caro nuestro voto. Ya que cada vez se votan menos por las ideas y sí a grupos endogámicos que se mueven en función de intereses propios, parapetados detrás de unas siglas o de una “marca”. En este sentido, hoy todas las organizaciones políticas funcionan en mayor o menor grado de la misma manera: cuotas de poder, intereses particulares, sillones, familias, amiguismos, favores,…. Las próximas elecciones municipales de Enero son un escaparate más donde podemos contemplar a los candidatos de diversos partidos (todos) mostrando su mejor sonrisa plastificada, cada uno en su papel, en lo que viene a ser una puesta en escena puramente teatral, mientras nos arrojan mensajes crípticos aprendidos de memoria y tratando de convencernos de que son el cambio (¿a qué?), de que son la garantía (¿de qué?), de que son el futuro (¿hacia dónde?),… Todos los “políticos profesionales”-ya el término es vomitivo-, o la amplísima mayoría, funcionan en mayor o menor grado con los mismos resortes, con una única idea en mente: VÓTAME.
La Alianza MAS-MAR, la encarnación viva de que el fin justifica los medios; ya que el MAR, en especial su líder, busca a través de todos los medios liberarse de los procesos judiciales. y el MAS que no tiene ética ni moral y menos ideología política, para colmo, la actual dirección nacional y departamental,(que funciona en plan mesa camilla) se han saltado y pisado cada vez que ha querido los propios estatutos. No existe el MAS sino el MAR disfrazado; que es como se presenta a las elecciones, y que se arroga el papel de vanguardia de la clase obrera y que nos viene a decir que como hay que luchar contra la crisis capitalista y como se hace cambio y revolución es pactando con el MAR a ojos ciegos,  han purgado como han querido difamando y persiguiendo y encerrando a todo el que les afeaba su conducta, y ha llenado las organizaciones sociales de mili tontos y de mercenarios con el estómago muy agradecido y la cara muy dura.
El PAN el símbolo de la improvisación y del manipuleo de políticos expertos en subastar la imagen de la ingenuidad y la buena fe de las personas. Resucitando a concejales zombis que aparte de inútiles ociosos hipócritas y cínicos, encorsetado entre los encorsetados, dirigido por sectarios, que se autodenomina autónomos y del pueblo mismo (jua, jua, jua, juaaaaaa),
El MNR, UN que defienden modelos de sistema económico: el capitalismo. No hay discusión, las diferencias son mínimas, sobre todo referidas en aspectos de política social. Y ahí anda buscando aliarse con siglas y personas que no representan a nadie, con una militancia timorata trabajando para el oficialismo y candidato de oposición.
El ASI, no se define si está con dios o con el diablo, pero que al final estará con los dos aunque no defiende el capitalismo, tampoco dice combatirlo. En principio es la opción de voto “menos mala” para todo aquel que quiera cambiar el sistema. En teoría. ¿Pero qué pasa en la práctica? En la práctica nos encontramos con unas siglas ya devaluadas, que han tocado techo electoral.
Las elecciones municipales de Bermejo son un asco, pero que vengan, que ya lo combatiremos, sin máscara, sin impostores “revolucionarios” de pacotilla, sin mancharnos las manos de mierda, Son el primer obstáculo para enfrentarnos contra la corrupción sin máscara, que ya la conocemos. Por eso NO hay que votarlos, NO hay que legitimarlos con nuestro voto. Digámosle ¡NO!
Porque el municipio en el que yo pienso, no es lo que piensan esos de la máscara, los impostores, los hipócritas, etc., le hacen el juego al enemigo, le allanan el camino (cuando no son iguales que el enemigo)..
No sé si me explico. Asi que lo opción es el VOTO EN BLANCO, POR LA DIGNIDAD Y EL CASTIGO

Voto en BLANCO


Asqueados de la 'partidocracia'. La opción...… ¡EL VOTO EN BLANCO!
Es probable que usted esté harto, incluso más que harto de los políticos. Pero eso, créame, no le convierte en un antisistema; todo lo contrario, en un ciudadano, honesto, contribuyente elector muy cabreado. De hecho, el problema que más le preocupa, detrás de los servicios básicos; el agua, la energía eléctrica y la basura, es la clase política, Y motivos para el desencanto, ciertamente, no faltan. Nuestros “líderes” -y no sólo ellos: la mediocridad es un virus que carcome todos los niveles del entramado político-, lejos de alentar esa primavera democrática, parecen empeñados en ahondar más -si cabe-, la grieta que los aleja de la masa de potenciales votantes. No a todos por supuesto, un militante de probada fidelidad e inmune a los mangazos y oprobios del tránsfuga y a las traiciones ideales, en esta elección seguirá votando igual, por mucho que su líder -o precisamente por eso- eche toda la culpa a la oposición, sin el menor asomo de rubor o la más leve autocrítica Y un votante confeso del oficialismo, con tal de arrojar a los demás al fuego de la oposición, mirará hacia otro lado cuando Reynaldo García  pase de puntillas, sin mojarse ni arriesgar, sobre la sentencia Judicial, con el argumento de que quiere pensar y centrarse en "los verdaderos problemas de los ciudadanos", como si éstos fueran robots que, desprovistos de principios, ideales y memoria, sólo respondieran a estímulos económicos.
Entonces ¿Por qué conformarse con la tibieza de un Cahiguara, la necedad de un Aguilar,  la soberbia de un Pepe Gutiérrez  o peor aún con la astucia inescrupulosa de García, ¿Por qué resignarse a la abstención -legítima, pero poco comprometida- o a votar con la nariz tapada a un candidato con el único fin de cerrar el paso al candidato rival, tal vez más mediocre y corrupto que aquél?.
Pero, ¿qué salida tienen los ciudadanos asqueados de esta partidocracia que tiene poco menos que secuestrada nuestra democracia? ¿Cómo pueden expresar su rechazo a un sistema de partidos endogámico, de disciplina de voto, de adulación al líder, de cuentas opacas y de corrupción rampante?, en el que no siempre encuentran acomodo los más brillantes, sino los más dóciles y serviles al sistema y sus aparatos.
Leer a José Saramago “Ensayo sobre la lucidez” puede ser un buen antídoto contra la desesperanza para aquellos que, sintiéndose demócratas y queriendo ejercer su derecho al voto, no se ven representados por una clase política de la que, en general, abominan. "El sistema democrático tiene una bomba, y la bomba es el VOTO EN BLANCO. Un cambio democrático puede nacer del uso consciente, muy consciente, del VOTO EN BLANCO. Eso sería darle un susto, un susto tremendo al sistema electoral, un susto muy fuerte a la clase política con el voto en blanco. ¿Qué ocurriría, qué haría un gobierno si se encuentra con un alto porcentaje de votos en blanco?".
Esa es la pregunta: ¿Podría mirar hacia otro lado nuestra clase política y fingir que no ha pasado nada si los ciudadanos le dieran en las urnas un voto de castigo de esa magnitud? ¿Serían capaces los aparatos de los partidos de contener una marea de indignación cívica de tal calibre.
Asqueados de la 'partidocracia'. La opción...… ¡EL VOTO EN BLANCO!